El Ayuntamiento de Barcelona prohibió en la ordenanza de civismo que entró en vigor en el 2006 una expresión artística como es el arte urbano. Así, Barcelona pasó a principios de esta década por ser una de las ciudades más productivas en este sector con muchos artistas de renombre a ser ahora una ciudad de postal exclusivamente orientada al turismo, un mero escaparate fashion, donde una nota de color no prevista por sus dirigentes debe ser castigada, y no se dan cuenta que grandes ciudades como Berlín no persiguen tan ferozmente al arte, si no que en algunos casos hasta lo fomentan y subvencionan. Las paredes son pintadas continuamente por el Ayuntamiento cuando descubren una nueva pintada, una nueva intervención... Con nuestra humilde capacidad artística, vamos a hacer nuestra pequeña revolución contra estas calles grises que nos quieren imponer.
4 comentarios:
¡¡Pequeño pollito!!!
Es lo mejor que he visto hace tiempo.Tu sí que vales, de aquí al estrellato. Un besazo, no cambies nunca.
Sasa
Gracias, pollita...
Te necesitaré para mi próximo proyecto...
Ya te contaré...
!!Qué bueno!! Pero hay que ser un pelín más subversivo. Venga: anímate y ves a por más. Ya sabes: transgresivooooooo.
ok, yo encantada ya lo sabes...tu pollita siempre dispuesta :-)
Publicar un comentario